La caléndula, cuyas flores adornan jardines en cualquier mes del año,
es uno de los remedios más eficaces para el cuidado de la piel.
Gracias a sus propiedades antisépticas, cicatrizantes y antiinflamatorias
ayuda a cerrar heridas y rasguños evitando que se infecten.
Actúan también como un bálsamo sobre picaduras de insectos.
Las mujeres que amamantan sienten alivio al aplicarla sobre los pechos.
Suaviza durezas, ayuda a eliminar granos y combate infecciones.
Muchas pomadas la incluyen para tratar las quemaduras leves.